Puerto Rico 2026: Entre la Esperanza Cautelosa y los Retos Estructurales

Resumen del Simposio Económico 2026 de la FOMB: pronósticos de S&P Global, Moody's y expertos locales sobre el futuro económico de Puerto Rico.

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Raúl Figueroa Rodríguez

2/26/20263 min read

A principios de febrero se celebró en el Salón Leopoldo Figueroa del Capitolio el segundo Simposio de Pronóstico Económico convocado por la Junta de Supervisión y Administración Financiera (FOMB). Este evento, que aspira a convertirse en parte permanente del proceso presupuestario de Puerto Rico, reunió a economistas de S&P Global, Moody's Analytics, la Universidad de Puerto Rico y V2A Consulting para evaluar hacia dónde se dirige nuestra economía. Lo que surgió fue un panorama de estancamiento con destellos de oportunidad, pero también con amenazas que exigen acción decisiva.

La economía de EE.UU.: mejor de lo esperado, pero con vientos en contra

Michael Zdinak, de S&P Global Market Intelligence, abrió con una nota relativamente optimista sobre la economía estadounidense. Hace seis meses una recesión parecía casi inminente tras el anuncio de los aranceles recíprocos, pero la pausa y posterior reducción de esos aranceles, combinada con los recortes fiscales del One Big Beautiful Bill Act, cambiaron el panorama. El pronóstico base de S&P no incluye recesión para 2026.

Sin embargo, los vientos en contra son reales: la inflación sigue elevada, la Reserva Federal mantendrá las tasas estables al menos hasta mediados de año, las corporaciones enfrentan los costos reales de endeudamiento más altos en 15 años, y la reducción proyectada de 500,000 inmigrantes anuales durante la administración Trump restará fuerza laboral y producción económica. El mercado laboral, según Sadnik, "se dobla pero no se rompe", con el desempleo subiendo a cerca de 4.7%.

Puerto Rico: economía plana y señales mixtas

Gustavo Rojas Matute, de Moody's Analytics, fue directo al grano: la economía puertorriqueña enfrenta un punto de inflexión. Los dos motores principales del crecimiento reciente, construcción impulsada por fondos federales y turismo, muestran signos de desaceleración. Los datos del Índice de Actividad Económica estuvieron en territorio negativo casi todo el año pasado, contradiciendo otros indicadores como las nóminas. Resultado: señales mixtas que complican el análisis.

Su pronóstico de crecimiento del PIB para los próximos años es débil: menos de 0.5% anual hasta finales de la década. Un dato revelador: con el desempleo cerca de mínimos históricos (alrededor de 6%), la economía opera esencialmente a pleno empleo. Esto significa que inyectar más fondos federales ya no genera el efecto multiplicador de antes, los recursos productivos ya están en uso.

La oportunidad más clara que identificó Rojas Matute está en el sector farmacéutico, donde Puerto Rico tiene infraestructura superior y podría beneficiarse directamente de los aranceles a importaciones farmacéuticas. También señaló la amenaza de la inteligencia artificial para los municipios con alta concentración de servicios profesionales.

La voz crítica: el profesor Caraballo Cueto

Quizás la intervención más provocadora fue la del profesor José Caraballo Cueto, de la UPR. Su primer punto fue demoledor: los pronósticos del año pasado fallaron espectacularmente. Los consultores de la Junta proyectaron una caída de 0.8% mientras la Junta de Planificación proyectó un crecimiento de 1.2%, como si hablaran de dos economías distintas. La realidad fue un crecimiento de 0.4%.

Caraballo Cueto argumentó que los modelos que asumen una fuerte correlación entre el ciclo económico de EE.UU. y Puerto Rico están desactualizados. Desde 2006, esa relación se rompió estructuralmente. También destacó que los individuos pagan cada vez más impuestos, incluyendo casi $450 millones adicionales por impuestos a ventas por internet y otros conceptos, mientras las corporaciones pagan menos. Su receta: dejar de buscar balas de plata, reformar los incentivos contributivos para que sean condicionales a resultados concretos, e invertir en capital humano a través de la Universidad de Puerto Rico.

V2A Consulting: libertad económica como prioridad

Javier Díaz, de V2A Consulting, cerró con una perspectiva empresarial que complementó el análisis. Su pronóstico también apunta a una economía plana en 2026, pero su énfasis estuvo en las reformas estructurales necesarias: Puerto Rico ocupa los últimos lugares en facilidad para hacer negocios, regula más de 130 profesiones (13 de las cuales no se regulan en ningún otro estado), y mantiene un sistema contributivo complejo con alta carga fiscal. La libertad económica, argumentó, debería ser prioridad.

¿Hacia dónde vamos?

El consenso es claro: estamos en una meseta económica con fondos federales que se agotan, un turismo que probablemente no repetirá los récords recientes, y reformas estructurales pendientes. Pero también hay señales positivas: disciplina fiscal sin precedentes, balances familiares y empresariales más sólidos que en décadas anteriores, y oportunidades reales en farmacéutica y manufactura.

Como bien resumió el director ejecutivo Robert Mujica: los buenos presupuestos empiezan con buenos datos. Este simposio es un paso en la dirección correcta. El próximo, sobre transformación presupuestaria, será igualmente crucial. Porque al final, no controlamos la economía global, pero sí controlamos cuánto gastamos y los compromisos que asumimos.